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Sector privado: Honduras urge «diálogo» y «soluciones reales», no conflictos políticos

Ante el clima de tensión política que atraviesa Honduras, representantes del sector privado han expresado su creciente preocupación por la falta de consensos y el estancamiento en la implementación de políticas públicas efectivas. La dirigencia empresarial ha instado a los actores políticos a dejar de lado las disputas partidarias y enfocarse en promover un diálogo amplio y productivo que permita atender los desafíos estructurales del país.

En declaraciones recientes, varias asociaciones empresariales han manifestado que Honduras no puede permitirse permanecer en un ciclo de confrontación institucional que obstaculiza el progreso en la creación de empleo, atracción de inversiones y fortalecimiento de la gobernabilidad democrática. Según su opinión, la incertidumbre política y la polarización debilitan el entorno empresarial y alejan oportunidades para un crecimiento económico sostenible.

Los empresarios han subrayado la necesidad de impulsar soluciones reales a los problemas que aquejan a la ciudadanía, entre ellos el desempleo, la inseguridad, el bajo acceso a servicios básicos y la debilidad del sistema educativo. Asimismo, han advertido que la desconfianza generada por los constantes enfrentamientos entre el poder Ejecutivo y el Legislativo —así como las tensiones con el poder judicial y otros órganos del Estado— agravan la fragilidad institucional y erosionan la credibilidad internacional del país.

Preocupación por señales negativas hacia la inversión

Uno de los aspectos más destacados mencionados por el sector privado es la inquietud por los mensajes inconsistentes que el gobierno ha transmitido en el área económica. A pesar de la implementación de proyectos de inversión social y planes para respaldar sectores productivos, las inquietudes sobre el entorno legal, la falta de certeza jurídica respecto a contratos y concesiones, y las modificaciones unilaterales en políticas públicas han detenido las decisiones de inversión tanto nacionales como foráneas.

Líderes empresariales destacan que la reactivación económica se basa en gran medida en un ambiente de estabilidad regulatoria, respeto a la propiedad privada y una comunicación clara entre el gobierno y los sectores productivos. En este contexto, han instado a las autoridades a implementar mecanismos institucionales de diálogo y a considerar las opiniones de los sectores que crean empleo formal y contribuyen al desarrollo nacional.

Petición por una institucionalidad firme y respeto al Estado de derecho

El ámbito empresarial igualmente ha expresado su apoyo a una institucionalidad robusta y clara como fundamento de la coexistencia democrática. Estiman esencial reforzar el Estado de derecho, asegurar la autonomía de los poderes del Estado y eliminar prácticas corruptas que han impactado históricamente a Honduras.

Además, han señalado que los esfuerzos por reformar el sistema judicial y mejorar la gestión pública deben estar orientados por criterios técnicos, con amplia participación ciudadana y sin intenciones de concentrar poder o debilitar los contrapesos democráticos. En un país donde los escándalos de corrupción han minado la confianza pública, recalcan que recuperar la credibilidad en las instituciones debe ser una prioridad compartida.

Apuesta por el diálogo como vía para superar la crisis

En un contexto de confrontación política prolongada, el llamado a un diálogo nacional ha sido reiterado desde distintos sectores sociales, incluido el empresarial. El objetivo, según sus representantes, es construir una agenda común que priorice los temas urgentes y establezca reglas claras para la convivencia política, la inversión y el desarrollo económico.

El ámbito privado ha sugerido que esta conversación abarque a todos los actores importantes: partidos políticos, organizaciones sociales, la iglesia, universidades, comunidad internacional y el público en general. Según ellos, únicamente con una perspectiva conjunta se podrá delinear un camino para el país que deje atrás el enfoque a corto plazo y las divisiones temporales.

En este contexto, se ha subrayado la relevancia de mantener la estabilidad democrática con vista a los futuros procesos electorales. La desconfianza de la población hacia los partidos políticos y las instituciones debe ser abordada con transparencia, participación y un sistema electoral fiable que asegure el respeto a la voluntad del pueblo.

Retos urgentes: empleo, inflación y seguridad

El llamado del sector privado no se limita a la política. Desde su perspectiva, la situación económica demanda medidas urgentes para frenar el deterioro de las condiciones de vida. La inflación, la pérdida del poder adquisitivo, la informalidad laboral y la inseguridad siguen siendo los principales retos para miles de familias hondureñas.

Por esta razón, los empresarios han enfatizado la importancia de revitalizar los sectores esenciales de la economía, apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas, y fomentar políticas que inspiren confianza para invertir y expandirse. Asimismo, subrayan que la seguridad pública continúa siendo fundamental para asegurar no solo la protección de las personas, sino también el funcionamiento de las empresas y el transporte de bienes.

En definitiva, el mensaje del sector privado es claro: Honduras necesita menos confrontación y más consensos. La superación de los desafíos estructurales solo será posible con liderazgo responsable, respeto institucional y un compromiso genuino por el bienestar colectivo.

Por Jael Aguilera