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Únicamente una empresa se presenta a la licitación del sistema biométrico en el CNE

En un proceso clave para el fortalecimiento del sistema electoral hondureño, el Consejo Nacional Electoral (CNE) recibió únicamente una propuesta técnica y económica en la licitación internacional para la adquisición e implementación de un sistema de identificación biométrica de votantes. La única empresa que se presentó fue una firma con experiencia previa en procesos electorales en América Latina y otras regiones, lo que ha generado debate en distintos sectores políticos y de la sociedad civil.

El proyecto, impulsado por el órgano electoral, tiene como objetivo garantizar una mayor transparencia en los comicios, combatir el voto múltiple y fortalecer la credibilidad del padrón electoral mediante la verificación de identidad en tiempo real a través de huellas dactilares. El sistema está previsto para ser utilizado en las próximas elecciones generales, y su implementación representa uno de los compromisos institucionales enmarcados en las reformas electorales que han sido exigidas por diversos sectores del país.

La apertura de los sobres y la entrega de la oferta tuvieron lugar en un evento público, transmitido por internet para asegurar la transparencia. Durante esa reunión, se verificó que únicamente una compañía tomó parte en la convocatoria, lo cual ha generado dudas sobre la competitividad del proceso y la confianza de otras empresas internacionales en las condiciones del concurso.

Miembros del CNE admitieron la poca participación en la licitación, aunque subrayaron que fue un proceso transparente, accesible y con criterios técnicos bien comunicados. Afirmaron que la empresa que presentó su oferta cumplió con los requisitos estipulados en los documentos de condiciones y que la evaluación seguirá según lo dispuesto en la normativa nacional e internacional vigente.

El sistema biométrico contempla la adquisición de dispositivos móviles con lectores de huellas digitales, software especializado, centros de datos seguros y un sistema de transmisión de resultados. La meta del CNE es cubrir al menos el 100 % de las mesas electorales del país en el día de la votación, permitiendo una validación individual de cada ciudadano antes de emitir su sufragio.

Aunque se anticipan desarrollos tecnológicos, ha habido críticas sobre la poca diversidad en las propuestas disponibles y la claridad en el procedimiento de asignación. Varias entidades han pedido extender el tiempo de participación para que más compañías puedan unirse y prevenir cualquier percepción de favoritismo en la adjudicación.

El uso de tecnología biométrica en elecciones no es nuevo en la región, y países como México, Argentina, Brasil y República Dominicana ya han experimentado con modelos similares, algunos de ellos con resultados exitosos y otros enfrentando cuestionamientos por problemas técnicos o logísticos. En el caso de Honduras, la implementación de esta tecnología representaría un salto significativo frente a las denuncias históricas de fraude y manipulación electoral.

La compañía que presenta la propuesta tiene experiencia previa con entidades electorales en diferentes países, lo cual podría ser ventajoso durante la evaluación técnica. No obstante, especialistas señalan que, aparte de la experiencia, es esencial asegurar mecanismos para la supervisión ciudadana, auditorías independientes y pruebas pilotos que verifiquen la operatividad del sistema antes de su implementación a gran escala.

El calendario proporcionado por el CNE estima que la revisión de la oferta técnica y económica se finalice en las semanas venideras, para luego avanzar con la adjudicación y la firma del contrato. Una vez que se haga oficial, el proveedor tendrá que comenzar de inmediato con el proceso de instalación, formación del personal y pruebas de campo.

En un país con antecedentes de tensiones postelectorales, la modernización del sistema de votación representa una apuesta institucional para recuperar la confianza ciudadana y consolidar procesos democráticos más justos y verificables. Sin embargo, el hecho de que solo una empresa se haya presentado al proceso pone en el centro del debate la necesidad de mayor competencia y apertura en licitaciones de alta sensibilidad institucional.

Con miras a los próximos comicios, todos los ojos estarán puestos sobre la implementación de este sistema biométrico, cuyo éxito dependerá no solo de la tecnología, sino también de la voluntad política, la transparencia y la participación de todos los actores involucrados en el proceso electoral hondureño.

Por Jael Aguilera