Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics o YouTube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

«No sólo son 100 mil lempiras, sino que 300 mil» diputado Umaña en relación a bonos

Tegucigalpa– Sigue el debate por el bono económico de 100 mil lempiras que recibió algunos diputados del Congreso Nacional y el diputado Carlos Umaña, fue más allá al declarar que no son solo 100 mil sino 300 mil lempiras, porque para ello dejó una cuenta disfrazada.

– Dejaron una partida de 900 millones disfrazada para pago de bono, dijo Umaña.

Umaña, señaló que «no me parece ético que un diputado agarre dinero siendo congruentes nosotros del PSH no agarramos ni el de diciembre ni este vamos a agarrar, porque no solo son 100.000 sino que son 300.000 es un acuerdo el que llegaron».

El parlamentario expuso que el PSH se opuso a una partida de 900 millones de lempiras, que quedó anexada en el Congreso en el Presupuesto de ayudas sociales.

LEER: Se institucionalizan bonos de 100 mil lempiras para diputados

Adicionó que esa partida no existía en la Ley de Presupuesto, «pero dejaron esos 900 millones de lempiras ahí disfrazado porque no es el fondo departamental, pero es algo similar».

Nótese que donde ha pedido que algunos diputados es cambiarle el número, el famoso fondo departamental ocupa 86 votos para derogarlo, pero no hay voluntad política para eliminar todos estos subsidios, subrayó, el diputado Umaña.

El debate actual surgió en el marco de Semana Santa, tras conocerse que varios parlamentarios recibieron de parte del Congreso Nacional 100 mil lempiras antes depart para las vacaciones de Semana Santa, lo que inmediatamente fue calificado como “Buen pescador” por gran parte de los críticos. KG

Ver más noticias sobre Honduras

Por Jael Aguilera